Estuve buscando el porqué, tratando de saciar mi curiosidad y de detener mi confusión. Estuve analizando porqué cambiaron las cosas, desde qué momento todo se tornó complicado. Estuve tratando de entender bien mi rol aquí en esta vida y mi rol para ella. Estuve viendo mis defectos, la lista enorme que hace fácil entender porqué me toca lo que me corresponde. Estuve recordando tantas veces que estuve a su lado y no entendía por qué nada más importaba. Estuve soñando con esas otras veces que quise estar con ella aunque no me correspondía: No me correspondía…
Por fin encontré una respuesta, después de que obviamente me había dado un golpe en el corazón: Me encontré queriéndole mucho, me encontré al borde de un abismo dispuesto a saltar por ella sabiendo que era lo mejor para ella. Me encontré solo, vacío, con un sentimiento que intentaba sobrevivir a lo irreal, a lo utópico. Me encontré rechazado, burlado, prohibido de quererle más. Me encontré asustado, temiendo repetir el mismo yerro del año pasado. Me encontré frío, tratando de arrancar el sentimiento que –para mala suerte- está arraigado en mí, sólo en mí. Me encontré, finalmente, dándole las llaves de mi vida para que haga lo que quieras con ella.
No hice nada para buscarle, tampoco hizo nada para encontrarme. No hicimos nada más que confiar, que reír, que jugar. Las personas vieron más cosas en nosotros que las que nosotros mismos podíamos ver. ¿Sería eso una mala señal? No tenían derecho. Luego el desarrollo hizo más novelesca la figura, aunque la forma no se perdía: Estuve allí cuando necesitaba ayuda –el complejo de superman es lo que me define-, ¿eso me hizo especial? Entonces decidimos que pese a todos esos problemas que nos pasaron debíamos seguir siendo amigos: perfecto… ¿pero era eso posible?
No siento dolor ni celos cuando tengo que aconsejarle para que esté bien. Entonces soy su amigo, concluyo de manera simple. Pero eso me remite a una epístola “Cuando uno quiere de verdad” (Agosto 2007). Entonces digo: ¿cómo dos personas pueden llegar a parecerse y hacerme pasar por lo mismo? Sé que suena a comparación y no es esa mi intensión. Es solo el mismo temor de saber que otra vez tengo que perder a mi mejor amiga por un error: Un error…
PabloC.